Fuimos a ver una obra de Terrence McNally, MADRES E HIJOS, adaptada al lenguaje argento, pero conservando las locaciones originales, perfectamente actuada por Sergio Surraco (@SergioSurraco) en el papel de CAL, con quien me sentí profundamente identificado (no digo porqué, ya que vale la pena ser vista), Selva Aleman como KATHERINE y un espectacular Nico Francella (@chelanico) como WILL.
¿Me divertí?, sí, la pasé bien, una salida siempre es especial con ella, pero fueron mas llantos que risas, lo que la obra me generó. Y es aquí en donde me pongo a reflexionar y recuerdo películas como INTENSAMENTE, REY LEÓN, y otras tantas en donde uno espera encontrar diversión, distensión, relax y encuentra además algunos matices de dolor, de angustia y de llanto.
Y es que la vida y los sentimientos no son planos, sino seríamos autómatas. Cuando de chicos nos decían que los hombres no deben llorar, nos estaban quitando el derecho a sentir, el derecho a ser feliz (porque uno también llora de felicidad), y el derecho a sufrir, reprimiendo tus sentimientos y siendo un "hombre de hierro". ¿Porqué no puedo manifestar lo que siento?, la alegría constante es falsa y el dolor permanente es tortura, pero una buena combinación de ambas nos hace felices.
Yo lloro cuando quiero y río cuando puedo.
